De las 7 Maravillas del Mundo Antiguo, la Pirámide de Guiza es la única que sigue en pie

Las 7 Maravillas del Mundo Antiguo han fascinado a la humanidad durante siglos. De estas, cinco destacan como verdaderas obras maestras de la arquitectura. Dejando a un lado las dos de carácter escultórico (la Estatua de Zeus en Olimpia y el Coloso de Rodas) que también forman parte de ese listado, nos vamos a centrar en la Gran Pirámide de Guiza (aún en pie), los Jardines Colgantes de Babilonia, el Templo de Artemisa en Éfeso, el Mausoleo de Halicarnaso y el Faro de Alejandría.

 

Dibujo de la Gran Pirámide de Guiza en Egipto Gran Pirámide de Guiza

 

Ubicación: Guiza, Egipto

Construcción: c. 2580 – 2560 a.C.

Arquitecto: Hemiunu (posible arquitecto principal)

 

La Gran Pirámide de Guiza, también conocida como la Gran Pirámide de Keops, es una de las maravillas arquitectónicas del mundo antiguo. Construida durante la cuarta dinastía del antiguo Egipto bajo el reinado del faraón Keops, es la más grande de las pirámides en la meseta de Guiza. Compuesta por aproximadamente 2,3 millones de bloques de piedra, cada uno con un peso promedio de 2,5 toneladas, originalmente alcanzaba una altura de 146 metros, aunque hoy en día mide unos 138 metros.

La pirámide destaca por su alineación precisa con los puntos cardinales y su base cuadrada casi perfecta, con cada lado midiendo alrededor de 230 metros. En 1979, la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad junto con las otras pirámides y la Gran Esfinge en Guiza.

 

Dibujo de los Jardines Colgantes de BabiloniaJardines Colgantes de Babilonia

 

Ubicación: Babilonia, Mesopotamia (en el actual Irak)

Construcción: c. 605 – 561 a.C.

Arquitectos: Atribuidos al rey Nabucodonosor II

 

De las Siete Maravillas del Mundo Antiguo es la única de la que, en la actualidad, no hay evidencia arqueológica de su existencia porque nadie ha encontrado restos, por lo que los detalles que se conocen están basado en escritos antiguos que también se reflejan en la literatura clásica.

La romántica razón por la que supuestamente se construyeron es la del amor que el rey Nabucodonosor II tenía por su reina Amidis y el afán que puso por crear un espacio que se asemejara a las tierras de donde ella venía. Para ello, multitud de plantas de lugares muy lejanos crecían en esta portentosa construcción que debió tener un sistema de riego que fue una obra maestra de ingeniería único en la época.

 

Dibujo del Templo de Artemisa en ÉfesoTemplo de Artemisa en Éfeso

 

Ubicación: Éfeso, Turquía

Construcción: c. 550 a.C.

Arquitectos: Quersifrón y su hijo Metágenes

 

Dedicado a la diosa Artemisa, este templo era famoso por su grandeza y belleza. Tenía aproximadamente 115 metros de largo y 55 metros de ancho, con un total de 127 columnas, cada una de 18 metros de altura. Además, estaba adornado con esculturas, destacando la de Artemisa, que era objeto de culto, y completaba su decoración con relieves de gran detalle artístico.

Fue reconstruido varias veces debido a incendios y saqueos, hasta que lo destruyeron definitivamente, probablemente, durante un ataque de los godos en 268 d.C. o durante el reinado de Teodosio el Grande. Los restos del templo fueron redescubiertos en el siglo XIX por el arqueólogo británico John Turtle Wood. Hoy en día, solo quedan algunas ruinas y una sola columna erigida en el sitio original, pero muchas de las esculturas y artefactos encontrados se exhiben en el Museo Británico en Londres.

 

Dibujo del Mausoleo de HalicarnasoMausoleo de Halicarnaso

 

Ubicación: Halicarnaso (actual Bodrum, en Turquía)

Construcción: c. 353 – 350 a.C.

Arquitectos: Sátiro de Paros y Piteo de Priene

 

Artemisia II ordenó la construcción de esta obra arquitectónica, de aproximadamente 45 metros de altura, en honor a su esposo Mausolo, de cuyo nombre viene la palabra ‘mausoleo que a día de hoy usamos para definir una tumba monumental y grandiosa. En su época de esplendor, estaba ricamente decorado con esculturas y relieves creados por los escultores más famosos de la época, como las que se apreciaban en la cima del mausoleo, donde había una estatua de un carro tirado por cuatro caballos, con figuras de Mausolo y Artemisia.

Varios terremotos, entre los siglos XII y XV, dañaron considerablemente el Mausoleo de Halicarnaso hasta dejarlo en unas ruinas que utilizaron los Caballeros de San Juan de Malta para fortificar el Castillo de Bodrum. Fueron las excavaciones lideradas por Charles Thomas Newton descubrieron partes del mausoleo, incluidos fragmentos de las esculturas y la base de la estructura original. Estos hallazgos se encuentran ahora en el Museo Británico en Londres.

 

Dibujo del Faro de AlejandríaFaro de Alejandría

 

Ubicación: Isla de Faros, Alejandría, Egipto

Construcción: c. 280 – 247 a.C.

Arquitectos: Sóstrato de Cnido (diseñador) en el reinado de Ptolomeo II

 

El Faro de Alejandría se situaba concretamente en la isla de Pharos y tenía una altura entre 100 y 130 metros, lo que le hacía visible, según algunos escritos, a una distancia de hasta a 50 kilómetros. Esto era posible gracias a que utilizaba espejos de bronce pulido para reflejar la luz del sol durante el día. Por la noche, se encendía una gran hoguera en la cima para guiar a los marineros hacia el puerto de Alejandría.

Sufrió daños graves a lo largo de los siglos debido a una serie de terremotos que ocurrieron en 956, 1303 y 1323 d.C. Después del último terremoto, el faro quedó en ruinas y finalmente dejó de funcionar. No sería hasta finales del siglo XX, cuando arqueólogos submarinos descubrieron restos del faro en el puerto de Alejandría, encontrando bloques de piedra y estatuas que formaban parte de la estructura original del faro.

 

Las 7 Maravillas del Mundo Antiguo,
¿primera guía turística de la Historia?

Las Siete Maravillas del Mundo Antiguo fueron compiladas por los helenos, los antiguos griegos, quienes buscaron documentar y celebrar las edificaciones y estructuras más impresionantes conocidas en su época. Esta lista es atribuida frecuentemente a Antípatro de Sidón, un poeta griego del siglo II a.C., aunque otras versiones mencionan a Filón de Bizancio y al ingeniero Calímaco de Cirene como posibles autores. La finalidad de este catálogo era resaltar los logros humanos en arquitectura y arte, sirviendo tanto como una guía para los viajeros de la época, conocida como una proto-guía turística, como un reflejo del ingenio y la creatividad del espíritu humano.

Esta lista no solo se convirtió en un símbolo del poder y la sofisticación de las civilizaciones que las crearon, sino que también ha inspirado la fascinación de generaciones posteriores. Cada una de estas obras representa un hito cultural y arquitectónico significativo, elegido no solo por su majestuosidad y belleza, sino también por la asombrosa habilidad técnica que requirió su construcción.

 

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